Restaurantes por los que no pasa el tiempo

31/10/2023

Ocho locales que llevan más de 40 años saliendo en la Guía Michelin

Existen los incombustibles, esos restaurantes con los que nada puede, capaces de reinventarse una y otra vez, o de hacer algo tan difícil como mantener una línea recta al margen de modas y tendencias sin que el público les dé la espalda. La guía Michelin es una fantástica manera de tomar temperatura a esos restaurantes. Aquí tienes ocho históricos que llevan más de cuarenta años saliendo en la guía y a día de hoy, todos mantienen una estrella:
  • Casa Solla (Poio, Pontevedra): Es el restaurante del país que más años lleva apareciendo en la guía, nada más y nada menos que cincuenta y siete. Y lo mejor es que goza de una excelente salud. Pepe Solla ha realizado una revolución silenciosa, en la que no ha dejado de mirar al producto gallego pero ha ido aportando técnicas creativas a los ingredientes del entorno.
 
  • Vía Venetto (Barcelona): era el restaurante favorito de Salvador Dalí, donde no solo comía o cenaba rodeado de invitados, sino que los hacía partícipes de originales “performances”. Este restaurante abrió en 1967 y un año después la guía roja ya lo había reverenciado. Y seis años después le adjudicó una estrella. Siguen cocinando con elegancia y buen gusto Aspic de gamba roja, “parfait” de foie gras, canelones rellenos de pollo y el pato asado en su propio jugo.
 
  • Rodero (Pamplona): En los años setenta Jesús Rodero y su mujer Resu fueron consolidando un establecimiento que miraba.a la huerta navarra y a los productos de caserió. Hoy sus tres hijos están involucrados en el negocio, dando continuidad y mostrando su cocina además de a la carta a través de dos menús, gustar y degustar. Sigue habiendo kokotxas, tortilla de patata y marmitako, conviviendo con ostras y tartar de solomillo.
 
  • El Molino (Puente Arce, Cantabria): es un histórico de la zona, creado por el mítico Víctor Merino, todo un adelantado a su época, que logró en 1973 entrar en el olimpo. José Antonio González, Toni, lo regenta hoy en día cocinando con buen tino y sin dejar de invertir en el espacio, que cuenta con una reciente reforma que le otorga notas actuales y elegantes.
 
  • Andra Mari (Galdakano, Vizcaya). Con el paso del tiempo se ha convertido en un clásico pero a la vez en un seguro de vida. Aquí no hay fallo. Recuerdo que llegó a tener un 9/10 de Gourmetour, codeándose con los más grandes del país. Se mantiene en la guía desde 1980. Era el caserío familiar, que primero fue taberna y luego restaurante de postín. Hoy es el hijo de Patxi, Roberto, quien lidera la cocina.
 
  • Can Bosch (Cambrils): lo que fuera un humilde bar de pescadores acabó siendo todo un referente de la cocina creativa catalana. Reseñado desde 1982, ha cambiado de generación con naturalidad y tiene la continuidad garantizada con el buen hacer de Arnau. Siguen mirando al mar y al producto del territorio cercano. Cuenta con dos interesantes menús, el tradición y el degustación.
 
  • Casa Gerardo (Prendes, Asturias): es el restaurante con más historia de todos los estrellados del país, porque esta casa se fundó en 1882. Su fabada y su arroz con leche los hicieron famosos, pero Pedro Morán quería pasar a la historia por algo más, y comenzó a viajar, a codearse con cocineros del País Vasco y Cataluña, y revolucionó la cocina asturiana. Su hijo Marcos, hoy al mando, le dió el impulso definitivo al restaurante de nivel que es hoy.
 
  • Elkano (Getaria, Guipúzcoa): esta casa, que en 2024 cumplirá sesenta años, ha sido siempre un templo del producto, y la Michelin lo referenció en 1982. Pedro Arregui dominaba con mano firme la brasa y cocinaba en plena calle. Su hijo Aitor consiguió con un discurso sólido y bien argumentado algo que nunca hubieran soñado, tener una estrella Michelin, sin haberse salido del rail, haciendo lo que siempre habían hecho, cocinar pescado vasco.

16/04/2024 :: Pilar

Hola

16/04/2024 :: Dave

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